Miraba a la derecha, no había nadie. Miré a la izquierda; tampoco. Pero yo la vi, juraría que la vi.
Ella era maldita, mentirosa, atractiva, negra, rápida, traicionera.
Caminaba solo cuando pasó a mi lado, sigilosa, arrastró a mucha gente, nadie se resistía a sus encantos, yo me paré y luché contra mi mismo, sin embargo, sabía de mi derrota.
Soñé con despistarla y vencerla, quise romper su dictadura, pero todo fue en vano.
Me siento desgraciado, empiezo a llorar y a recordar, ella me hace sufrir, me llama y me desespera. Me espera sentada, sin prisa, ella sabe que iré arrastrándome hasta su umbral.
Yo la vi, seguro que la vi. Era la MUERTE y ya estoy condenado.
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
No comments:
Post a Comment